
Card Gerneld llegó finalmente a Guasipati y se alojó en la posada Dalla Costa. El pueblo en ´si, aunque más pequeño que Upata, mostraba vida y prosperidad por su proximidad a lasminas de oro. La trama urbana era rectagular, como cae a las fundaciones misionales españolas, en cuyo centro había una gran plaza. La iglesia de madera, era, sin embargo, el principal atractivo si bien amenazabacon desplomarse.
Era Guasipati un lugar peligroso. La misma posada, entre cuyos atractivos tenía tres mesas con sus respectivos bancos, que servían de lugares de juego durante todo el día y casi toda lanoche, era el escenario de muchas trifulcas y pérdidas de fortuna. Geldner señala: «Aquí en los confines más lejanos de la civilización, hallamos en la selva, las mismas pasiones que enMonte Carlo y sitios similares, solamente aquí son más pronciadas y salvajes. No pasa un día en que se saca un cuchillo o un revolver. Si alguien aparece muerto en el sitio, ¡nadie pregunta por él!
Las peleas de gallos, otra de las diversiones en la población, sólo le merecen el epíteto de puro salvajismo porque lo bestial del juego y sus espectadores nos causó una terriblerepugnancia...Geldner visitó Guasipati en agosto de 1867, en pleno inicio de la fiebre del oro en la región de El Callao Caratal, pueblos que entonces dibujó como miserables, mal conformados, violentosy atrasados, repletos de peligros, enfermedades endémicas, fiebres, víboras, con un calor infernal y dados a las celebraciones irracionales, de las cuales cuestiona los velorios y entierros como jornadas de borracherasy escándalos, sin respeto alguno por los muertos...Otros testimonios como el del alemán Gerstacker son mucho más optimistas, ya que en vez de este ambiente de insalubridad y pesimismo, destaca que esecarácter tan insano sólo es particularmente intenso en los meses de noviembre y diciembre, quizá esto lo dice porque tenía interés en atraer trabajadores, empresarios y aventureros, desdeel exterior hasta las ricas zonas mineras de Guayana...
Este texto tomado del libro Los Alemanes en la Regiones Equinocciales, compilado por José Angel Rodríguez. Colección Trópicos. Editorial Alfadil. Comisión de Estudios de PostGrado de la Escuelas de Humanidades y Educación de la UCV. Caracas. 1999.